Valor social y ambiental, tan importantes como el valor económico


La multidimensionalidad genera las señales para que toda la organización se focalice en la construcción de una sociedad más equitativa y más próspera. Entrevista al profesor Ezequiel Reficco de Colombia.

- ¿Por qué es importante la creación de valor tanto económico como social? ¿De qué forma piensa que se puede crear ese valor?
Hay dos niveles de argumentos para responder a esa pregunta; el primero es conceptual, y el segundo es práctico. Desde el punto de vista conceptual,  entender el valor como puramente económico, nos llevó a la situación en la que nos encontramos hoy. Esa mirada unidimensional surge porque la dimensión económica del valor resulta más fácil de definir y de medir. Pero si uno considera que el único valor que produce el aparato productivo de un país es económico, y considera a lo social y lo ambiental como meras “externalidades”, lo relega a un nivel secundario, lo que genera incentivos perversos. La dimensión socio-ambiental del valor no es “un lindo detalle”, sino que es esencial y que debe estar al mismo nivel que lo económico.

Desde lo práctico, considerar el valor como multidimensional genera las señales para que toda la organización (es decir: su capital humano, sus recursos financieros, su conocimiento) se focalice para la construcción de una sociedad más equitativa y más próspera.

- ¿Usted cree que estamos delante de un cambio de conciencia y del modo de ver las cosas donde los valores positivos toman cada vez mayor importancia en las empresas?
No, francamente no. No veo un “cambio moral” en la comunidad de negocios. Lo que puede ser es que hayan cambiado los incentivos y los límites de lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer. Pero no creo que sea un tema de motivación intrínseca, de una nueva conciencia moral. En la medida que ha habido cambio en el discurso empresarial es porque la sociedad civil y distintos movimientos consiguieron empujar estos temas en la agenda: ignorarlo genera costos y nadie quiere pagar costos. Personalmente soy un poco escéptico respecto de aquellos discursos que ponen el acento en la ética empresarial como algo intrínseco y desligado de los incentivos  empresariales y de mercado.

- ¿Cuál sería para usted la manera de lograr que este tipo de políticas sea lo primordial y pase a formar parte de lo cotidiano?

Esta pregunta está muy en línea con la primer pregunta. Para mí la respuesta pasa con alinear los incentivos, es decir, que lo social y lo ambiental pasen a ser parte esencial del valor que una empresa genera en sociedad. Que el resultado de sus actividades no se entienda solamente como la línea de resultado financiera, sino también la línea de resultado social y la línea de resultado ambiental. Para que eso sea real, se debe insertar una dimensión socioambiental en la cultura organizacional, en los procesos, en los incentivos, en la selección de personal. Cuando ello ocurre, la dimensión socio-ambiental del valor se convierte en algo cotidiano y relevante en la toma de decisiones empresariales, no solamente de lo que se ocupan los “especialistas” de relaciones con la comunidad, o medioambiente. Seguir leyendo...

*El entrevistado es profesor de estrategia en la Universidad de los Andes (Bogotá). Entre 2001 y 2008 se desempeñó en Harvard Business School  como Post-Doctoral Fellow, primero, y Senior Researcher, luego. Es co-autor de Social Partnering in Latin America (Cambridge, MA: Harvard University Press, 2004) y publicó en Harvard Business Review ed. América Latina, y el Stanford Social Innovation Review, entre otras.

Fuente: ReduniRSE

URL Noticia: 

http://www.redunirse.org/?q=node/646

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