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Cohesión social y Fraternidad
La Fundación Cláritas trabaja sobre la base de dos pilares fundamentales: la cohesión social y la fraternidad.
Cohesion Social
América Latina padece un profundo “déficit de cohesión social”. Según el informe de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina) publicado en el mes de mayo del 2007 éste es el gran mal que atraviesa la región: la pérdida de fortaleza de los vínculos sociales y de los lazos de pertenencia, la carencia de una comunidad de principios de cooperación que permitan definir futuros posibles para todos.
El informe avanza con precisión sobre las causas objetivas y subjetivas de este déficit y las dimensiones sobre las que se necesita trabajar para superarlo. Entre las primeras destacan la pobreza y la indigencia. Mientras haya sectores tan importantes de la población bajo situación de pobreza no podremos avanzar hacia una sociedad más cohesionada. Si bien en los últimos años algunos indicadores han mejorado en la región gracias al crecimiento económico sostenido, aún no se ven cambios significativos en los factores históricos y estructurales que ponen a tantos latinoamericanos en situación de pobreza e indigencia.
La segunda causa que señala la CEPAL es la profunda inequidad existente. Ya es casi un lugar común decir que América Latina no se caracteriza por ser la región del mundo más pobre sino la más desigual, la más injusta. La brecha que separa a los sectores de la población con mayores ingresos de los más pobres es la más grande en el orden global. Es imposible que una sociedad tan inequitativa en el reparto de ingresos y oportunidades de acceso al trabajo, a la educación, a la salud, y al ejercicio de los derechos ciudadanos pueda funcionar y convivir de manera cohesionada.
Por último, y este es quizás el aporte más innovador del documento de la CEPAL, en América Latina no solo hay elementos objetivos que atentan contra la cohesión social – como la pobreza y la inequidad – sino también elementos subjetivos que afectan a los ciudadanos. El informe señala entre otros: la carencia del sentido de pertenencia, la desconfianza en las instituciones y el individualismo reinante.
| Sobre este diagnóstico podemos entender cual es la razón de ser de la Fundación Claritas, su vocación mas profunda: contribuir a mejorar la cohesión social en América Latina. Y para ello atendemos tanto a las causas objetivas del déficit de cohesión como a las subjetivas. |
Trabajamos directamente sobre las situaciones de pobreza e indigencia y sobre la desigualdad promoviendo del trabajo de:
- Emprendedores sociales que trabajan con personas que padecen distintas formas de exclusión.
- Emprendedores económicos que inscriben sus iniciativas en el marco de la economía social y solidaria.
- Actores políticos que participan en el diseño y gestión de políticas publicas conducentes a una mayor cohesión social.
Y trabajamos sobre los factores subjetivos del déficit de cohesión, generando trayectos de formación de estos actores sobre la base de una ética compartida de cambio y transformación social.
Fraternidad
La fraternidad universal es el principio ético fundamental de nuestras propuestas de formación. Es el principio que pone de relieve la naturaleza común entre los seres humanos, y el que reafirma la responsabilidad de unos por otros, el deber de solidaridad y de respeto por las diferencias existentes. Así lo expresa la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 1º: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
En el contexto de fragmentación descrito, la fraternidad resulta ser un principio de alta significación para el presente de América Latina. Permite dar cuenta de los aspectos multifacéticos de la cohesión social: inclusión socioeconómica, reconocimiento de la diversidad, confianza en las instituciones y refuerzo de la solidaridad y del sentido de pertenencia a la comunidad.
El principio de la fraternidad universal, tiene consecuencias inmediatas en los contenidos, en los procedimientos y en el fin de la acción política, económica y social.
En contraste con el paradigma vigente, en el cual el contenido fundamental de la acción política y económica es la acumulación de poder y riqueza, el principio de fraternidad supone la distribución del poder y de los bienes en condiciones de equidad. La fraternidad exige la superación de las injusticias y de las desigualdades propias de la condición humana. En el plano económico-social, significa dar la oportunidad a cada sujeto de que sea artífice de su desarrollo. En el plano político implica el empoderamiento de quien menos poder tiene generando las condiciones para una efectiva participación.
El método por excelencia de la fraternidad es el diálogo y la búsqueda de consensos partiendo desde la mayor pluralidad de voces posibles. Dialogo entendido no como mero intercambio de posiciones sino como reconocimiento del otro en su diversidad como interlocutor valido y necesario. La fraternidad exige entonces generar mecanismos de discriminación positiva para que ningún interlocutor pueda quedar a priori excluido o en inferioridad de condiciones para la participación.
El dialogo no es un fin en sí mismo. El fin del diálogo fraterno es la sociedad fraterna.
Por eso la fraternidad implica como fin un proyecto político, económico y social de inclusión de todos en la posibilidad del dialogo, la deliberación y la toma de decisiones.
| Comprendido de este modo, el principio de fraternidad, sienta bases culturales firmes para el sostenimiento de los ideales de la democracia y genera las condiciones para una realización más profunda de la misma en la región. |
