Origen
El proyecto de la Fundación Claritas se concreta en el 2003, en medio de la crisis económica y política que atravesaba la Argentina en esos años, con el consecuente riesgo de perder nuevamente la democracia.
Para nosotros, esa crisis era una manifestación de un problema mucho más profundo y fundamental, que atraviesa a América Latina a lo largo de su historia y hoy se extiende en toda su geografía. Se trata de la profunda división y fragmentación de los latinoamericanos, ocasionadas por los viejos y nuevos problemas de inequidad, injusticias y exclusión. Y señala los enormes obstáculos para construir proyectos comunes de convivencia, horizontes de sentido compartido que oriente los esfuerzos de todos en pos de realizar sociedades más justas y fraternas.
Por eso comprendimos que, más allá de las respuestas particulares e inmediatas, nuestro trabajo más profundo debía orientarse a reconstruir el sentido del bien común; a reconstruir horizontes compartidos que permitieran orientar el rumbo de las comunidades hacia futuros de mayor desarrollo para todos.
De allí surge nuestra misión: la formación de actores en el campo político, económico y social que compartan esta visión y sean portadores de una cultura de cambio en favor de una sociedad más cohesionada. Y también nuestra estrategia: promover como base de la formación una ética de la fraternidad, que no se limita a la mera abstención de cometer ilícitos. Apostamos pues a un cambio en la racionalidad de base de la política, de la economía y del desarrollo social, que permita contrarrestar los paradigmas individualistas dominantes y abrir espacios de construcción conjunta desde la diversidad.


